viernes, 18 de junio de 2010

Una tarde

Las nubes grises, cual barcos piratas, surcan el cielo añil justo encima de una ciudad roja. El viento frío murmura al oído de los árboles. La tierra desborda presas de concreto y asfalto. Las sombras salen a caminar después de que el sol se va y antes de que las antorchas sean encedidas por los hombres. Los ecos conversan entre el bullicio de los que llegan y se van.

No hay comentarios:

Publicar un comentario