Siempre dulce tu adios,
nunca forzas lo que no quiero.
Linda sonrisa
y modales impecables al saludar.
Reconoces el brillo
y lo admiras.
Mi cazador de estrellas,
me despido de ti
con la misma cortesía.
(Supimos que juntos nos odiamos
y en un acto de amor puro y desinteresado
no volveremos a vernos)
No hay comentarios:
Publicar un comentario