Te dije todo en una mirada;
ya sé que el mundo es más duradero que un suspiro;
y tan peligroso como un abismo.
Ante la inmensidad del tiempo
y la brevedad de mi vida,
la eternidad se confunde con el instante.
El deseo parece infinito,
y la pasión, efímera.
viernes, 22 de enero de 2010
Eres tú, ¿otra vez?
Quisiera arrojarme a tus brazos,
perderme en el mar de tus ojos.
Me digo a mí misma que no puedo;
¡mentira! claro que puedo; lo deseo;
sólo que no sé si quiero.
Sabes, dicen que es mejor morir
que vivir escondida. Que es mejor sufrir
que no vivir.
Un día, el oráculo me dijo que moriría;
¡cómo me gustaría que fuera en tus brazos!
perderme en el mar de tus ojos.
Me digo a mí misma que no puedo;
¡mentira! claro que puedo; lo deseo;
sólo que no sé si quiero.
Sabes, dicen que es mejor morir
que vivir escondida. Que es mejor sufrir
que no vivir.
Un día, el oráculo me dijo que moriría;
¡cómo me gustaría que fuera en tus brazos!
sábado, 16 de enero de 2010
jueves, 14 de enero de 2010
Los que cantan
Salí y vi el cielo gris;
sentí el viento helado;
un niño me sonrió,
sus travesuras han de ser divertidas.
Pasé por entre estatuas,
palacios y empedrados.
Finalmente llegué.
Allí, en el país de la música,
la melodía es reina.
Cantar no es un arte;
para los que cantan,
es una lengua.
¡Qué extraño concepto de belleza!
Y sólo a los extranjeros
nos fascina el nombre del sol,
de la lluvia o del aire.
¿Habrá, en mi tierra,
algo bello que ya no veo
o que ya oigo sin sorpresa?
Eso lo dejé para mi regreso.
Mientras tanto, me pregunté:
¿dónde habría un poeta?
sentí el viento helado;
un niño me sonrió,
sus travesuras han de ser divertidas.
Pasé por entre estatuas,
palacios y empedrados.
Finalmente llegué.
Allí, en el país de la música,
la melodía es reina.
Cantar no es un arte;
para los que cantan,
es una lengua.
¡Qué extraño concepto de belleza!
Y sólo a los extranjeros
nos fascina el nombre del sol,
de la lluvia o del aire.
¿Habrá, en mi tierra,
algo bello que ya no veo
o que ya oigo sin sorpresa?
Eso lo dejé para mi regreso.
Mientras tanto, me pregunté:
¿dónde habría un poeta?
sábado, 9 de enero de 2010
Gracias
¿Que si no estoy cansada?
Pero si acabo de regresar de vacaciones.
¿Que si no voy a poder con los retos que están enfrente?
Claro que no lo he pensado, sólo haré lo que tengo que hacer.
Tengo la bendición de la posibilidad,
¿Por qué habría de renegar de ella?
El movimiento es vida:
yo soy como el río
que fluye constante,
y como la piedra
que permanece.
Sólo soy yo.
(Eso es lo mejor que me pudo haber pasado)
Pero si acabo de regresar de vacaciones.
¿Que si no voy a poder con los retos que están enfrente?
Claro que no lo he pensado, sólo haré lo que tengo que hacer.
Tengo la bendición de la posibilidad,
¿Por qué habría de renegar de ella?
El movimiento es vida:
yo soy como el río
que fluye constante,
y como la piedra
que permanece.
Sólo soy yo.
(Eso es lo mejor que me pudo haber pasado)
La bruja enojada
Tan altiva y prepotente,
tan caprichosa y frágil,
esa eres tú.
Crees que el poder
es dañar,
causar dolor.
No sientes,
no tienes corazón,
pero sólo admites, válidos, tus sentimientos.
Dime ¿quién te quitó el corazón
y oscureció tu mirada?
¿O será que el mal es eterno
y la sombra absoluta?
tan caprichosa y frágil,
esa eres tú.
Crees que el poder
es dañar,
causar dolor.
No sientes,
no tienes corazón,
pero sólo admites, válidos, tus sentimientos.
Dime ¿quién te quitó el corazón
y oscureció tu mirada?
¿O será que el mal es eterno
y la sombra absoluta?
El hombre perfecto pero incorrecto
Siempre dulce tu adios,
nunca forzas lo que no quiero.
Linda sonrisa
y modales impecables al saludar.
Reconoces el brillo
y lo admiras.
Mi cazador de estrellas,
me despido de ti
con la misma cortesía.
(Supimos que juntos nos odiamos
y en un acto de amor puro y desinteresado
no volveremos a vernos)
nunca forzas lo que no quiero.
Linda sonrisa
y modales impecables al saludar.
Reconoces el brillo
y lo admiras.
Mi cazador de estrellas,
me despido de ti
con la misma cortesía.
(Supimos que juntos nos odiamos
y en un acto de amor puro y desinteresado
no volveremos a vernos)
martes, 5 de enero de 2010
Prefiero el mundo
Eres tan insoportable;
odio tus pretensiones,
tu timideces
y tus bromas de mal gusto.
Pero tu sonrisa,
tu mirada y tus juegos
son tan dulces,
tan apetecibles
y tan casi irresistibles.
En fin, eres un pequeño cosmos
de rizos castaños y manos toscas.
Aún así, no te comparas con el mundo,
aunque yo te haya comparado alguna vez.
Elijó el cielo azul y las nubes tormentosas;
ellos son majestuosos.
Prefiero sentir la caricia de la brisa
o el arrebato del viento;
la sensación es vigorizante.
Me fió más del blanco y negro
de las páginas de un libro.
Me divierto con la exuberancia
en la tipografía de las revistas.
El mundo siempre contingente es
tan desconcertante.
Me gusta perseguir la verdad
entre sus espejos.
Trataré de conocerlo.
odio tus pretensiones,
tu timideces
y tus bromas de mal gusto.
Pero tu sonrisa,
tu mirada y tus juegos
son tan dulces,
tan apetecibles
y tan casi irresistibles.
En fin, eres un pequeño cosmos
de rizos castaños y manos toscas.
Aún así, no te comparas con el mundo,
aunque yo te haya comparado alguna vez.
Elijó el cielo azul y las nubes tormentosas;
ellos son majestuosos.
Prefiero sentir la caricia de la brisa
o el arrebato del viento;
la sensación es vigorizante.
Me fió más del blanco y negro
de las páginas de un libro.
Me divierto con la exuberancia
en la tipografía de las revistas.
El mundo siempre contingente es
tan desconcertante.
Me gusta perseguir la verdad
entre sus espejos.
Trataré de conocerlo.
sábado, 2 de enero de 2010
Gracias, Libertad
Las heridas sanaron;
es tiempo de marchar.
No más brebajes mágicos,
ni más amuletos místicos.
De nuevo, estoy entera,
y soy libre.
Algo estuvo a punto de matarme,
pero sólo me hizo más fuerte.
El peligro no ha pasado;
ésta es una guerra interminable
de batallas eternas.
Y yo, que nunca fui mercenaria
mas sí acusada de traidora,
tengo una armadura de jade,
un escudo de escorpión,
las manos limpias
y la mente poderosa.
es tiempo de marchar.
No más brebajes mágicos,
ni más amuletos místicos.
De nuevo, estoy entera,
y soy libre.
Algo estuvo a punto de matarme,
pero sólo me hizo más fuerte.
El peligro no ha pasado;
ésta es una guerra interminable
de batallas eternas.
Y yo, que nunca fui mercenaria
mas sí acusada de traidora,
tengo una armadura de jade,
un escudo de escorpión,
las manos limpias
y la mente poderosa.
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