viernes, 11 de diciembre de 2009

Intocable

Te he descubierto
sin quitarte la ropa
sin tocar tu piel:

Estás roto, mi pequeño arlequín.

Vi a través de tus ojos.
Advertí tus danzas y tus huídas.
Pero no toqué tu corazón:
no lo encontré.

Y yo que te creí de madera y cristal.
Y yo que te creí de piel y alma.

Me acerqué a ti,
me arriesgué y esperé...

mas nada pasó,
mas nada recibí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario