martes, 29 de marzo de 2011

Metamorfo por odio

Para qué darte rostro si puedes tomar cualquiera. Ya es sabido que hay demonios de más de una garganta. De tu garganta más encarnada hablarás lenguas cultas y vulgares, palabras antiguas y juegos efímeros. Si antes fuiste flor de perfumes seductores. Si alguna vez volaste como ave de cantos hipnóticos. ¿A qué dios ofendiste? ¿A qué héroe retaste? No pareces un dragón, tampoco una arpía, segura estoy de que eres mortal aún dudo si te alimentaste de leche y manzanas. ¿Quién serás? que me has elegido presa o al menos enemiga. ¿Quién seré? que ya te temo, algo vi a través de tu odio... Diría a la ligera que eres víbora ponzoñosa, pero he escuchado que la serpiente es atributo divino.

sábado, 19 de marzo de 2011

Seré tu acertijo

Mi diablo, querido amigo,
¿qué quieres saber?
no eres tú quien tomo el fruto
aquel pintado mil veces rojo.

Tal vez somos amigos,
pero te conozco un poco,
así que la pregunta es
¿para qué quieres saber?

Tus tretas milenarias
forman parte de libros,
de muros y del polvo,
trucos viejos para almas jóvenes.

Crees que no sé lo que quieres,
al menos lo sospecho,
no admitiré si fue flecha o veneno,
aunque el salvaje se vanaglorie.

Está vez no funcionará
ni la vanidad ni la soberbia.

jueves, 17 de marzo de 2011

Debilidad, temor y poder

¿qué será el día sin la noche?

Cuando pequeño temiste quiza a la oscuridad,
te enfurecio el límite de la pradera
donde comenzaba la espesura del bosque,
te entristecio oirte no calificado
para la caza furtiva y nocturna.

¿qué será del barro sin el molde o el artesano?

Tuviste algún guardián duro
como la roca volcánica
e inamovible como el portón.
Indolente a las lagrimas
y sarcástico como quien todo lo controla.

¿Quemarás cuerpos vivo para alumbrarte?

Ahora, que tu cuerpo ha crecido,
no creo que enfrentes a tus verdugos,
porque tu espíritu sigue siendo pequeño.
De ellos, asociaste la cruz y la fe
con algún castigo menor justo o injusto,
pero por lo que veo no mortal.

¿qué hará el agua sin el frío de la noche?

Claro, cobarde, eres porque no tienes que reprochar,
convertirás entonces a la frustración en odio,
y perseguirás a los pequeños,
al fin y al cabo tú ya te sientes grande.
Grandez torpe que no conoce de sí
más allá de lo prohibido,
será tu obsesión y pequeño eres
porque necesitas del rebaño pérdido.

Niño lindo y curioso ¿crees en las brujas?
Cuidate de ellas,
pues las hay hermosas como el sol
no te dejes engañar.
Si no les tienes que perdir permiso,
es porque ellas no te avisarán
siquiera cuando te maten
solamente porque dios lo prohibio alguna vez.

Así es como el diablo tomó las almas más débiles
y les dio algo de similar al poder,
pero que no es propio ni fuerte.

El engaño es contra dios,
que tanto amo al hombre,
que le dio parte de su poder
para que fuera libre.

El pobre diablo miente
diciendo que dios ordena
y constriñe la carne del hombre.

Espero que nunca te asomes al infierno,
aunque ahí podrás confirmar
que en las calderas arden huesos humanos
y carnes tiernas de víctimas
no del diablo sino de sus seguidores.

lunes, 14 de marzo de 2011

El diablo, la puerta y el viento

Para IK

Pues sí, la puerta está abierta,
si quieres querido diablo amigo mío,
puedes adjudicarte su estado.

Por cierto, ya te fijaste
que el viento está cerrándola.

Claro, quien sino tú
podría contra la brisa de primavera.

Y mira que tal vez hoy
si soy la niña débil,
que aceptaría tus halagos
y tus atenciones.

Que sí, que ya vi la puerta,
sí, está abierta de par en par,
y tú tan amable la sostienes de la manija.

Vaya, interpretaré ese portazo
como una señal de frustación,
será que ya no está disponible tu brazo
ni tu compañia.

Lo curioso es que el viento,
ahora abre la puerta.

No creo que sea buena idea señalártelo)

viernes, 11 de marzo de 2011

La caballerosidad del diablo

Con especial dedicatoria a JPS y SB.

Mi amigo el diablo es todo un caballero,
sumamente educado y cortes,
sus modales para comer son impecables,
de gusto exquisito en vino.

Cuando la ocasión lo amerita
viste de pipa y guante
sin caer en el ridículo
que mira que no es fácil
mantener una imagen clásica
durante tantos siglos.

A veces, sigue vehementemente la moda,
que no es banal
sino expresión de una de sus filosofías,
todo un vampírico camaleón.

Si es el anfitrión
tiene la mejor conversación
si es un invitado
escucha atentamente.

Otras veces, es provocador,
impertinente y revoltoso
encantadoramente cínico
o cómicamente insolente.

Con las mujeres...
sólo hay algo constante
siempre abre galantemente la puerta.

lunes, 7 de marzo de 2011

No me mires

No mires mis ojos,
porque no encontrarás llanto ni furia.

No mires mi cabello,
porque su perfume no será para ti.

No mires mi boca,
porque su color no se desvanecerá.

No mires mis manos,
porque no te tocarán.

No me mires con lascivia,
no me mires con deseo espectante,
no me mires con con deleite ilícito,
en resumen, no me mires
de esa aparentemente única forma que sabes mirar.

Mírame

Mírame la piel,
y podrás decir que no pertenezco aquí.

Mírame el rostro,
y podrás decir que odias a mi pueblo.

Mírame las manos,
y podrás decir que represento al mal.

Mírame el cabello,
y podrás decir que mis abuelos pecaron.

Mírame los pies,
y podrás decir que los reconoces esclavos.

Pero no hables sin mirarme,
ni me mires sin hablarme,
porque tus ojos gritan hostilidad,
y tus palabras delatan escrutinio.

Tú y yo

Te conté mi vida,
fue la revelación del secreto,
recordaba, entonces, cada detalle.

Tú escuchaste
las palabras que nunca pronuncie,
fue un pacto o un ritual.

Ahora, soy dueña de mí,
mucho de lo que te dije,
cierto es, aunque ya no lo recuerde.

Ahí, tienes el recuerdo,
también las cenizas del archivo,
mi querido exorcista de fantasmas.

Pediste las brasas de tus antecesores,
así muertos están como muerto estás ahora,
ya no me dirás el recuerdo incómodo.

La historia escrita está,
quién podrá leer,
para quién será interpretada.

Ahora, podemos hablar,
tranquilos y serenos,
en el lenguaje de los muerto,
el que algunos escuchan
y pocos entienden.

Los tuyos sabrán de mí,
como los míos supieron de ti,
que más da.

Ahora guardas mi pasado,
mientras yo escribo tu futuro,
viendo tus aventuras
y escuchando tus miedos.

Pondré mi vida en tus manos,
tengo tu historia en mis dedos.

Serás libre de mi recuerdo,
seré libre de tu esperanza.