lunes, 1 de noviembre de 2010

Espero que vengas

Nunca supe, en realidad, por qué te fuiste,
aunque, en algún momento creí saberlo.

Un día llamaste,
aquel día que se suponía especial.

Mandaste al emisario de muerte,
y luego de seguirlo hasta la aurora,
saliste para mí.

Me dijeste un secreto valioso,
algo macabro, tarde en entender,
me hablaste de demonios.

Mi ángel querido,
ven a visitarme,
que te estoy esperando.

Ya entendí tus palabras,
entiende, tú, mis actos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario