Sabes, creí que debía temerte,
aun no estoy segura
de si estaba equivocada.
Ahora, creo que tal vez
tú pensaste algo similar.
Que si fue una bruja,
un villano o el mismo diablo,
quien estuvo detrás
no importa mucho.
En realidad ninguno
dio la cara,
puede ser que no tengan rostro
o como se rumora
que ni siquiera existan.
Aun me duele,
pero no sé bien por qué.
Podría ser el instinto
que huele peligro,
el cuerpo que recuerda
viejas batallas
o el alma que
creemos que duele.
Dudo de tus intenciones
porque las creí malas.
Y mira que tal vez,
ni siquiera sepas quien soy.
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