Sí, de mis pasiones carnales
ya poco queda.
Ahora, quiero hablar de ti.
A quien espero
aunque se que no me espera.
A quien creí amar
y supe que nunca me amaría.
A quien pensé seguir al mismo infierno,
y por quien estuve en él.
A quien suplique y rogue,
pero por quien poco di.
De ti, que no me miras,
y que no puedo verte.
De ti, deseo de tantos,
y amor de pocos.
Fuiste mi ambición
y mi pasión.
Ya no te quiero de mi propiedad,
sólo eso quise alguna vez.
Nadie te posee,
tú posees a algunos
y otros sólo te ambicionan.
Pero sólo por este día
jugaré contigo,
como si creyera tus palabras,
te escucharé,
te diré lo que solía decir.
Después, sólo me iré,
a ese lugar de donde nunca salí.
No importa que digas,
no volveré,
hasta que tal vez
tenga nostalgia de tu desprecio
y quiera recordar que tú no amas,
que ni siquiera buscas el deseo,
sino la admiración
Y mira que no eres una persona,
eso sería más simple de solucionar.
Pero, si creen que eres aquel hombre
o tal vez algún muchacho
que más da.
Gente con suerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario