Te he buscado entre las hojas de un libro,
ínfima mancha ordenada que guarda señal de sonido.
He revizado entre mis vocablos favoritos,
los que amo como suenan y adoro como significan.
Tuve la idea de que tal vez estuviera escondida,
en las raíces del idioma o en los primeros versos de la cultura.
Será la palabra justa para el momento preciso,
mientras tanto...
Bordaré, con las palabras de mi padres y tal vez
algunas de mis abuelos, esta vida.
lunes, 21 de febrero de 2011
sábado, 19 de febrero de 2011
Tú
Marco vacío,
sombra por proyectar,
de ti, de quien hablo.
Mercenario y verdugo,
espía y confidente,
a ti, a quien llamo.
Dolor punzante y molesto,
bálsamo y veneno,
para ti, para quien escribo.
Euforia y nausea,
inspiración que calla,
contigo, con quien recito.
Persona y multitud,
desconocido habitual,
siempre eres tú.
sombra por proyectar,
de ti, de quien hablo.
Mercenario y verdugo,
espía y confidente,
a ti, a quien llamo.
Dolor punzante y molesto,
bálsamo y veneno,
para ti, para quien escribo.
Euforia y nausea,
inspiración que calla,
contigo, con quien recito.
Persona y multitud,
desconocido habitual,
siempre eres tú.
martes, 15 de febrero de 2011
Carbón
Trozo de carbón,
negro como la noche
o el abismo.
No eres dueño
de la oscuridad
ni del vacio.
Mancharás mi zapatos
cuando camine
sobre ti.
Teñirás de cenizas
mis dedos
si por curiosidad
te tomo
de entre las brazas frías,
heladas y congeladas
como lo que queda de tu alma.
Aspirante a fuego
y diamante.
Trozo de madera
o mineral.
Ni árbol ni piedra.
Tiza favorita
del diablo.
Combustible
del infierno.
No eres dueño del fuego
ni del tormento.
Te consumirás
en llamas ajenas.
Luego del milagro
del rayo.
O la coincidencia
del invierno.
No eres obsidiana
ni ébano.
negro como la noche
o el abismo.
No eres dueño
de la oscuridad
ni del vacio.
Mancharás mi zapatos
cuando camine
sobre ti.
Teñirás de cenizas
mis dedos
si por curiosidad
te tomo
de entre las brazas frías,
heladas y congeladas
como lo que queda de tu alma.
Aspirante a fuego
y diamante.
Trozo de madera
o mineral.
Ni árbol ni piedra.
Tiza favorita
del diablo.
Combustible
del infierno.
No eres dueño del fuego
ni del tormento.
Te consumirás
en llamas ajenas.
Luego del milagro
del rayo.
O la coincidencia
del invierno.
No eres obsidiana
ni ébano.
Lento
Me iré lento,
sin decir nada.
Te fuiste lente,
hablando pausadamente.
¿Qué puedo decir
si ya no hay nada
para mí?
¿Para qué decir
algo sobre tu partida
si ya no estarás
para escuchar la respuesta?
Me iré lento
sin responder a nada.
Te fuiste lento
narrando tus pasos.
Sí, siempre hay palabras
pero pocas veces hay oídos.
Me das una excusa
varios recuerdos turbios
y celos fallidos.
Me iré lento
sin suplicar por ti.
Te fuiste lento
queriendo quedarte.
Te vas por mí.
Yo sólo me voy.
sin decir nada.
Te fuiste lente,
hablando pausadamente.
¿Qué puedo decir
si ya no hay nada
para mí?
¿Para qué decir
algo sobre tu partida
si ya no estarás
para escuchar la respuesta?
Me iré lento
sin responder a nada.
Te fuiste lento
narrando tus pasos.
Sí, siempre hay palabras
pero pocas veces hay oídos.
Me das una excusa
varios recuerdos turbios
y celos fallidos.
Me iré lento
sin suplicar por ti.
Te fuiste lento
queriendo quedarte.
Te vas por mí.
Yo sólo me voy.
lunes, 14 de febrero de 2011
Mentira
Sabes hay mentiras inocentes e ingenuas
pero que develan almas oscuras
y voces roncas.
La mentira no es franca sino embustera,
no es firme sino incisiva.
La mejor mentira es la que nunca llega
aun siendo esperada.
La peor mentira es la que descubre
a los ojos de quien vio la verdad
y aun así dijo falsedad.
Dulce veneno que ciega,
amargo anestésico del dolor
o la autoamputación.
Mano que afila la piedra de río.
Ojos que llaman humo a la niebla.
Boca que muerde cerezos amargos.
Oídos que matan al caracol.
pero que develan almas oscuras
y voces roncas.
La mentira no es franca sino embustera,
no es firme sino incisiva.
La mejor mentira es la que nunca llega
aun siendo esperada.
La peor mentira es la que descubre
a los ojos de quien vio la verdad
y aun así dijo falsedad.
Dulce veneno que ciega,
amargo anestésico del dolor
o la autoamputación.
Mano que afila la piedra de río.
Ojos que llaman humo a la niebla.
Boca que muerde cerezos amargos.
Oídos que matan al caracol.
jueves, 10 de febrero de 2011
Valiente, sí, Enemigo, no sé
Sabes, creí que debía temerte,
aun no estoy segura
de si estaba equivocada.
Ahora, creo que tal vez
tú pensaste algo similar.
Que si fue una bruja,
un villano o el mismo diablo,
quien estuvo detrás
no importa mucho.
En realidad ninguno
dio la cara,
puede ser que no tengan rostro
o como se rumora
que ni siquiera existan.
Aun me duele,
pero no sé bien por qué.
Podría ser el instinto
que huele peligro,
el cuerpo que recuerda
viejas batallas
o el alma que
creemos que duele.
Dudo de tus intenciones
porque las creí malas.
Y mira que tal vez,
ni siquiera sepas quien soy.
aun no estoy segura
de si estaba equivocada.
Ahora, creo que tal vez
tú pensaste algo similar.
Que si fue una bruja,
un villano o el mismo diablo,
quien estuvo detrás
no importa mucho.
En realidad ninguno
dio la cara,
puede ser que no tengan rostro
o como se rumora
que ni siquiera existan.
Aun me duele,
pero no sé bien por qué.
Podría ser el instinto
que huele peligro,
el cuerpo que recuerda
viejas batallas
o el alma que
creemos que duele.
Dudo de tus intenciones
porque las creí malas.
Y mira que tal vez,
ni siquiera sepas quien soy.
Cielo oscuro
Y cuando no hay estrellas
que brillen lo suficiente
para desafiar al gris
que emana de la oscuridad terrestre,
aun la luna lo hace.
Entonces el viento ilumina el cielo
con nubes espesas,
testigos fieles del mundo,
manchas opacas que velan
la luna y sus sombras.
Silencio sordo
que el eco quiebra con timidez,
ahí donde el viento murmura
y los árboles callan.
Oscuridad por saturación,
mas no por ausencia,
Manto tibio para esperar
al sueño o al sol.
que brillen lo suficiente
para desafiar al gris
que emana de la oscuridad terrestre,
aun la luna lo hace.
Entonces el viento ilumina el cielo
con nubes espesas,
testigos fieles del mundo,
manchas opacas que velan
la luna y sus sombras.
Silencio sordo
que el eco quiebra con timidez,
ahí donde el viento murmura
y los árboles callan.
Oscuridad por saturación,
mas no por ausencia,
Manto tibio para esperar
al sueño o al sol.
Pasiones
Sí, de mis pasiones carnales
ya poco queda.
Ahora, quiero hablar de ti.
A quien espero
aunque se que no me espera.
A quien creí amar
y supe que nunca me amaría.
A quien pensé seguir al mismo infierno,
y por quien estuve en él.
A quien suplique y rogue,
pero por quien poco di.
De ti, que no me miras,
y que no puedo verte.
De ti, deseo de tantos,
y amor de pocos.
Fuiste mi ambición
y mi pasión.
Ya no te quiero de mi propiedad,
sólo eso quise alguna vez.
Nadie te posee,
tú posees a algunos
y otros sólo te ambicionan.
Pero sólo por este día
jugaré contigo,
como si creyera tus palabras,
te escucharé,
te diré lo que solía decir.
Después, sólo me iré,
a ese lugar de donde nunca salí.
No importa que digas,
no volveré,
hasta que tal vez
tenga nostalgia de tu desprecio
y quiera recordar que tú no amas,
que ni siquiera buscas el deseo,
sino la admiración
Y mira que no eres una persona,
eso sería más simple de solucionar.
Pero, si creen que eres aquel hombre
o tal vez algún muchacho
que más da.
Gente con suerte.
ya poco queda.
Ahora, quiero hablar de ti.
A quien espero
aunque se que no me espera.
A quien creí amar
y supe que nunca me amaría.
A quien pensé seguir al mismo infierno,
y por quien estuve en él.
A quien suplique y rogue,
pero por quien poco di.
De ti, que no me miras,
y que no puedo verte.
De ti, deseo de tantos,
y amor de pocos.
Fuiste mi ambición
y mi pasión.
Ya no te quiero de mi propiedad,
sólo eso quise alguna vez.
Nadie te posee,
tú posees a algunos
y otros sólo te ambicionan.
Pero sólo por este día
jugaré contigo,
como si creyera tus palabras,
te escucharé,
te diré lo que solía decir.
Después, sólo me iré,
a ese lugar de donde nunca salí.
No importa que digas,
no volveré,
hasta que tal vez
tenga nostalgia de tu desprecio
y quiera recordar que tú no amas,
que ni siquiera buscas el deseo,
sino la admiración
Y mira que no eres una persona,
eso sería más simple de solucionar.
Pero, si creen que eres aquel hombre
o tal vez algún muchacho
que más da.
Gente con suerte.
Fila
La fila no es tan larga
pero avanza lento
tal vez no tan lento
sobretodo si deciframos
mensajes secretos
en codigos más o menos
conocidos.
La espera de la tinta
ha sido ciertamente
más larga.
A quién espera o
si espera a alguien
es una pregunta
que no tendrá respuesta.
Más larga todavía
es la serie de signos,
uno tras otro
no se mueven.
Colocados una vez,
ya será el tiempo
quien los desvanezca.
Entonces quizás alguien
observe sus sombras,
se pregunte que fueron.
Una vez que nada quede,
a quién se esperara.
pero avanza lento
tal vez no tan lento
sobretodo si deciframos
mensajes secretos
en codigos más o menos
conocidos.
La espera de la tinta
ha sido ciertamente
más larga.
A quién espera o
si espera a alguien
es una pregunta
que no tendrá respuesta.
Más larga todavía
es la serie de signos,
uno tras otro
no se mueven.
Colocados una vez,
ya será el tiempo
quien los desvanezca.
Entonces quizás alguien
observe sus sombras,
se pregunte que fueron.
Una vez que nada quede,
a quién se esperara.
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