domingo, 12 de diciembre de 2010

Tómala

Sólo espero que mi sangre
pueda lavar tu culpa,
que pueda lavar tu corazón,
que pueda satisfacer aquel dolor,
que pueda calmar tu furia.

Lo espero,
para que nunca más
pidas sangre inocente
para perpetuar tu infierno.

Y los volviste traidores,
tal vez asesinos...

Espero que todo eso
al fin te satisfaga
y calme tu rencor trasladado.

Cubre tu cara con mi sangre
o la gente verá tus pecados.

Cubre tu ropa con mi sangre
o tus sirvientes verán aquellas heridas.

Bebe mi sangre
y sacia tu sed de venganza,
o tal vez pagues lo que debes.

No olvides guardar un poco
por si regresa la bestia.

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