Aunque no tengo nada que recordar,
te pienso y me causas nostalgia.
Te sueño, al amanecer,tu cara,
no dices nada, no haces nada.
Todavía tengo tus cartas,
si así se pueden llamar.
Recuerdo tus pasiones,
sólo vistas desde lejos.
Tú, tal vez no me recuerdes,
porque cada vez que me miras
me coqueteas como a una presa,
sonríes e imaginas futuros.
Tú, para mí, no eres ni pasado,
pero sabes, no tolero fantasmas.
Mas nada puedo hacer, pues existes,
y eres esa molestia incómoda
a la que todos nos acostumbramos.
Fantasma, no quieras ser hombre,
porque no creo que puedas,
no quieras estar vivo,
porque no creo que debas.
Y mira, si escribo de ti,
es porque hay hechizos de papel
que pueden ahuyentar pesadillas
y exorcizar espíritus chocarreros.
Ingenuo espectro, no tienes tacto.
Torpe fantasma, ya no tienes sombra.
Aspirante a demonio, te falta saber.
Si te recuerdo es porque me sigues,
te veo de reojo escondido tras mi sombra.
Ya mis demonios y mis fantasmas
se han quejado,
y me han advertido de naturaleza mortal.
sábado, 18 de diciembre de 2010
domingo, 12 de diciembre de 2010
Sigo preocupándome por ti
Si fue tu traición
o si fue ...
cualquier otra cosa
ya no importa.
Aunque sí me sorprendió.
No quieras saber
mis pensamientos,
sólo hay alguien
que podría contestar
además de mí.
Pero no te conviene
hacer tratos con él.
Es un tanto exigente
y muy celoso.
Si accede a contestar
una sola de tus preguntas,
te perseguirá con la verdad
de dudas que ni siquiera
sabes que tenías.
Lo sé,
no preguntes cómo
ni desde cuándo.
o si fue ...
cualquier otra cosa
ya no importa.
Aunque sí me sorprendió.
No quieras saber
mis pensamientos,
sólo hay alguien
que podría contestar
además de mí.
Pero no te conviene
hacer tratos con él.
Es un tanto exigente
y muy celoso.
Si accede a contestar
una sola de tus preguntas,
te perseguirá con la verdad
de dudas que ni siquiera
sabes que tenías.
Lo sé,
no preguntes cómo
ni desde cuándo.
He de saber
He de saber,
es mi castigo:
Una vez hablé con Lucifer,
yo lo busqué, lo llamé,
bueno tal vez sólo caí como él.
Ese día nos sentamos
a la sombra de ese árbol,
le dije ... nada
que no hubiera escuchado antes,
de madrugada, cuando me observa.
Después me dijo sus secretos,
algunos, otros yo los adiviné,
eso creo, ni siquiera asentía.
Lo del azufre y las llamas
es verdad.
Su mano es de fuego
y su voz fluye centelleante.
Sus ojos ...
no vi en ellos nada
que no hubiera adivinado
en los espejos.
Así que no te preocupes,
no digas nada.
Ya lo sabré,
él me lo dirá
e incluso lo veré
a través sus ojos.
es mi castigo:
Una vez hablé con Lucifer,
yo lo busqué, lo llamé,
bueno tal vez sólo caí como él.
Ese día nos sentamos
a la sombra de ese árbol,
le dije ... nada
que no hubiera escuchado antes,
de madrugada, cuando me observa.
Después me dijo sus secretos,
algunos, otros yo los adiviné,
eso creo, ni siquiera asentía.
Lo del azufre y las llamas
es verdad.
Su mano es de fuego
y su voz fluye centelleante.
Sus ojos ...
no vi en ellos nada
que no hubiera adivinado
en los espejos.
Así que no te preocupes,
no digas nada.
Ya lo sabré,
él me lo dirá
e incluso lo veré
a través sus ojos.
Tómala
Sólo espero que mi sangre
pueda lavar tu culpa,
que pueda lavar tu corazón,
que pueda satisfacer aquel dolor,
que pueda calmar tu furia.
Lo espero,
para que nunca más
pidas sangre inocente
para perpetuar tu infierno.
Y los volviste traidores,
tal vez asesinos...
Espero que todo eso
al fin te satisfaga
y calme tu rencor trasladado.
Cubre tu cara con mi sangre
o la gente verá tus pecados.
Cubre tu ropa con mi sangre
o tus sirvientes verán aquellas heridas.
Bebe mi sangre
y sacia tu sed de venganza,
o tal vez pagues lo que debes.
No olvides guardar un poco
por si regresa la bestia.
pueda lavar tu culpa,
que pueda lavar tu corazón,
que pueda satisfacer aquel dolor,
que pueda calmar tu furia.
Lo espero,
para que nunca más
pidas sangre inocente
para perpetuar tu infierno.
Y los volviste traidores,
tal vez asesinos...
Espero que todo eso
al fin te satisfaga
y calme tu rencor trasladado.
Cubre tu cara con mi sangre
o la gente verá tus pecados.
Cubre tu ropa con mi sangre
o tus sirvientes verán aquellas heridas.
Bebe mi sangre
y sacia tu sed de venganza,
o tal vez pagues lo que debes.
No olvides guardar un poco
por si regresa la bestia.
jueves, 9 de diciembre de 2010
Gigantes
Esos gigantes,
los que no se inmutan
ante el dolor,
el miedo o el frío.
Gigantes,
que esperan y vigilan.
Altos, robustos
y fuertes
que a nadie miran.
Intransigentes,
sordos.
Algunas veces
aplauden con mil manos.
Otras veces alaban a Dios
con los brazos en alto.
Gigantes
pero no egoístas
sino chamanes
ue hacen llover
hojuelas de oro.
Arrogantes
que ante nadie
se inclinan
ponen alfombras aureas
a viajeros
y paseantes.
los que no se inmutan
ante el dolor,
el miedo o el frío.
Gigantes,
que esperan y vigilan.
Altos, robustos
y fuertes
que a nadie miran.
Intransigentes,
sordos.
Algunas veces
aplauden con mil manos.
Otras veces alaban a Dios
con los brazos en alto.
Gigantes
pero no egoístas
sino chamanes
ue hacen llover
hojuelas de oro.
Arrogantes
que ante nadie
se inclinan
ponen alfombras aureas
a viajeros
y paseantes.
Tú ganas
Tú ganas...
me has quitado mi mundo,
tíralo y destrúyelo:
eres una bestia.
Una buena bestia
grande y fuerte,
pero de mi sangre
y de mi carne
olvídate,
a menos que...
de carnívoro
caigas a carroñero.
Inmolo mi vida,
ni siquiera te daré ese placer.
Tú ganas...
a quién tendrás ahora
en la mira
no es algo que me interese.
Aclaración:
lloro ...
no te incumbe por qué.
Tú ganas...
me has quitado mi mundo,
tíralo y destrúyelo:
eres una bestia.
Una buena bestia
grande y fuerte,
pero de mi sangre
y de mi carne
olvídate,
a menos que...
de carnívoro
caigas a carroñero.
Inmolo mi vida,
ni siquiera te daré ese placer.
Tú ganas...
a quién tendrás ahora
en la mira
no es algo que me interese.
Aclaración:
lloro ...
no te incumbe por qué.
Tú ganas...
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