"Amar es sufrir", así que no me interesa.
Mejor celebro el día de mi no cumpleaños.
Concatenación de palabras, que se dice son líricas.
"Amar es sufrir", así que no me interesa.
Mejor celebro el día de mi no cumpleaños.
Hoy el cielo rojo no ardió para mí, es mejor la oscuridad para admirar las hogueras y las estrellas. Tal vez, al conejo de la luna, juguetón y burlón, a veces, porque así lo imagino yo.
El amor es ciego, porque no es amor de verdad.
Crearás a los lacayos de los fieros.
Y si insistes en elegir lo uno o lo otro,
Perderás en el mundo de las ideas.
Le temes a la debilidad,
porque en el fondo eres débil.
Serán, entonces, desalmados.
Crearás a tu propio verdugo.
Le temes a las lágrimas, porque te crees fuerte, cuando en realidad eres débil.
Finges, alardeas.
Te rompes y te tiras al suelo.
Llorar será tu maldición, cuando tu voz se escape.
Las lágrimas como fuego ardiente quemarán tus pupilas.
El aliento se pudrirá cuando el fuego fatuo llegue.
Hay días que no me tolero, hay días que hubiera preferido ser como dicen que dijo el cuentista ciego, tener otra vida y no ser yo, ser una mancha de sangre y plata.
Hay otros días que me tengo tengo lástima, pero eso no sirve de nada.
Hay otros días que me enajeno en la dopamina.
Hay otros días que fingo ser extrovertida.
Hay otros días que acepto que soy introvertida y que representa un esfuerzo tratar con "la maldita gente, como la odio", decía una de mis madrinas.
Me adviertieron: cuidado con los egresados de la escuela de ningún lugar, de aquellos que viajan para tener una clase y otra sin terminar nada, "con la misma tijera".
Celosos, me dijeron los otros, guardianes de los pergaminos, en fin también llevo en la sangre la esencia de "esos perros", porque bien dice el dicho "perro no come perro".
Aunque a mi perra le encantaba revolcarse en la carroña, era su meor perfume, camuflaje para disfrazar su olor de cazadora. También lo hacía para quitarse el perfume apestoso de las flores, una acechadora no usa perfume.
Y así los nuevos cazadores que extendieron su territorio en las carreteras de los datos son como ratas, sumamente territoriales. ¿Serán los primeros en saltar del barco? No saben que el territorio inhóspito será conquistado por tod@s. ¿Quién se quedará en la superficie? siendo mercancía, al utilizar lo que no que no cuesta.
¿Quién se atreverá a navegar en la profundidad? Junto a los corsarios del siglo XXI, nueva patente de Corso, para manejar buques con los tesoros de los conquistadores que dicen que han luchado y que "no es justo" que alguien por haber presentado una audiencia ante el rey, haciendo fila esperando un lugar ante la corte, haya ganado lo que eran "tierras sin ley" sin rutas marítimas conocidas, por ellos cabe aclarar.
Decía mi madrina: "se acabarán los caminos, pero las veredas cuando", así que ya fue y sigue siendo, pero diferente. No entendí porque decía eso. Aunque, efectivamente,un día fui lejos, y la gente sabía muy bien como hacer una vereda: "Al lugar que fueres, haz lo que vieres".
Decía Don Juan, no le cuentes a nadie tus sueños.
Decían, no me acuerdo quién "hay que cuidar nuestro deseos, porque pueden hacerse realidad". Confirmo que afortunadamente he logrado despertar de los sueños más paradisiacos. A veces, me da narcolepsia.
Hay doctores que no le hablan a nadie, ¿por qué será?
Yo conocí a una doctora que no parecía doctora, porque conservo la humildad, uno de los valores de la cultura en el México que conozco.
Hay doctores que se quejan y se sienten cangrejos en un balde y dicen que estudian y rescatan otro México que no debe morir, sino vivir anquilosado como pieza de museo para que las futuras generaciones conozcan el pasado, porque, según ellos, no merecemos tener un futuro.
En un lugar que fue también mi lugar, porque desde bebé me cuidaron, dicen que "no importa de donde venimos sino a donde vamos". LLevan el orgullo en la piel, en el caminar, en la risa, en el ingenio. Saben que hay cosas que no son un juego.
Lugar de las frituras y la levadura. Y aunque no quieran, quienes no quieren, también tengo un poco de ellos. Me reconozco en su mirada, una mirada capturada en un juego de luces, plata y oscuridad.
Otros dicen que he visto desde la cueva primordial el surgimiento de nuevos castillos y ciudades, donde se come tortilla con sal.
Soy de aquí y de allá, la megalópolis, dicen los sociólogos.
De la población flotante dicen los advenedizos que no caben em los territorios antiguos que fueron "civilizados" por los mismos antiguos para otros que también son migrantes.
Como bien dicen: "Es un orgullo ser mexicano, pero es un don de Dios ser de Tepito".
Por cierto, nací cerca de los panteones porfiristas, por allá donde no hay registro de salas ni galenos.
Me inventaré que soy "dreamer del Cerro del viento". He vivido la discriminación de los que no matan namás tarantan. Cuando en la orillas, no había nada, fueron a administrar tierras que tampoco eran suyas, fue un error histórico trazar fronteras artificiales contrarias a las fronteras naturales , los ríos, las montañas, los árboles plantados, los agaves.
La misma administración que espera homogeizar la diversidad. en contrarrespuesta han surgido los localismo y los regionalismos.
La resistencia contra un "suelo parejo" que nuncq ha sido parejo, alguien no tomó clases de ortografía ni de biodiversidad.¿Quién será? "Yo solo sé que no sé nada".
Bien decía, uno de esos curanderos, hijos de Galeno, que "hay cosas que no todos necesitan saber, porque no todos lo pueden comprender". No sé si me dijo incomprensible, incomprendida o subestimó la capacidad de raciocinio, empatía, tolerancia e inteligencia de los que saben lo que saben, o lo intuyen, porque bien decía mi tocayo "lo que se ve no se juzga".