La escritura fue búsqueda, lamento, cura, fantasía, y
resurrección.
En la niñez, fue juego y música, ritmo y baile.
La escritura es vida y camino al borde del precipicio.
Es presente sin culpas ni ansiedad.
No recuerdo cuándo llegó con precisión.
Escribo porque descubrí los libros, porque quise dominar la
palabra.
Fui copista y luego busqué la libertad.
Mi escritura surgió de madrugada tras noches de insomnio.
Fue compañera de viajes y fantasma.
Espero que sea oficio.
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