Han pasado los tiempos de la guerra,
ya el soldado se ha vuelto mercenario,
está cansado de librar batallas ajenas,
a penas puede con las propias.
En fin, dejará para otro día aquella cuenta pendiente,
es viejo y astuto, juzgará si vale desenvainar la espada,
sabe que el valor no se muestra con las chispas del metal,
sino con el brillo del pensamiento.
Cuando se está en tiempos de paz,
se pelea con amigos por trivialidades,
o con desconocidos por malos entendidos.
Una estocada, y de vuelta otra,
es tentador seguir la rutina,
pero ya no estamos en guerra.
lunes, 3 de septiembre de 2012
domingo, 15 de enero de 2012
¿Cuánto dura el amor?
Un día dejaré de amarte
sin motivo concreto
o razón de peso.
Aunque muchos hayan cantado
al amor sublime y eterno
incluso éste muere
como la flor se marchita
o la hoja cae.
Mira a esta poeta
anunciando la muerte de cúpido.
Presagiando las cenizas
de la hoguera que agoniza
y se aviva con el viento.
Ahora te amo sin más,
llanamente te quiero.
Pero ya vendrán las promesas
y con ellas los reproches.
Los besos tibios, y
los ojos abiertos.
Y cuando más te ame,
si es que se mide el amor,
te irás o te echaré,
no lo adivino aún.
sin motivo concreto
o razón de peso.
Aunque muchos hayan cantado
al amor sublime y eterno
incluso éste muere
como la flor se marchita
o la hoja cae.
Mira a esta poeta
anunciando la muerte de cúpido.
Presagiando las cenizas
de la hoguera que agoniza
y se aviva con el viento.
Ahora te amo sin más,
llanamente te quiero.
Pero ya vendrán las promesas
y con ellas los reproches.
Los besos tibios, y
los ojos abiertos.
Y cuando más te ame,
si es que se mide el amor,
te irás o te echaré,
no lo adivino aún.
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